
Cuando pregunto a madres que se quedan en casa si tienen perfil en LinkedIn, la respuesta suele ser un “no”. Y cuando les pregunto por qué, muchas me dicen que esa red no es para ellas.
En su cabeza, LinkedIn pertenece al mundo del networking profesional, a quienes están trabajando y a quienes buscan empleo. Pero esa idea deja fuera una realidad importante: muchas madres que hoy están fuera del mercado laboral planean volver en algún momento.
Una investigación reciente publicada en Harvard Business Review señaló que estas madres tienen la mitad de probabilidades de conseguir una entrevista que aquellas que fueron despedidas. La diferencia no es menor. Si más del 70% de los empleos se consigue a través de contactos, perder la red profesional reduce de forma considerable las opciones de reingresar al mercado.
Además, a medida que internet sigue creciendo, los reclutadores dependen cada vez más de LinkedIn para localizar talento. Por eso, las madres que esperan regresar al trabajo necesitan estar presentes en la plataforma y mantenerla activa.
Paso 1: crea un perfil sólido y alcanza el nivel “All Star”
Piensa en LinkedIn como tu currículum en línea. Para acercarte al estatus de “All Star”, conviene completar cada apartado relevante con intención estratégica.
1. Foto
Según LinkedIn, los perfiles con foto reciben 21 veces más visualizaciones que los que no la incluyen. En la práctica, eso puede marcar la diferencia entre aparecer en resultados de búsqueda o pasar desapercibida.
No uses la misma imagen que pondrías en Facebook. Evita fotos en la playa, con una copa en la mano o en contextos demasiado informales. Lo ideal es una imagen sencilla, de hombros y rostro, con buena iluminación y un aspecto profesional. Una foto tomada por un profesional es preferible, pero también puede funcionar una imagen cuidada hecha con un smartphone.
Las fotos con tus hijos no comunican preparación para reincorporarte al trabajo. También conviene que la imagen sea reciente, no una toma de hace una década.
En resumen: incluye una foto o muchos reclutadores ni siquiera se tomarán el tiempo de revisar tu perfil.
2. Añade habilidades
Selecciona al menos cinco habilidades y procura obtener validaciones para ellas. Puedes incluir hasta 50 en tu perfil. Este apartado es uno de los criterios de búsqueda más útiles para los reclutadores, aunque a menudo se pasa por alto.
Elegir bien las habilidades ayuda a que tu perfil aparezca en búsquedas más precisas y refuerza la forma en que LinkedIn interpreta tu experiencia profesional.
3. Completa la sección de experiencia
La experiencia debe incluir todo tu historial laboral y también la experiencia de voluntariado, por lo general sin extenderse más allá de los últimos 20 años. Aprovecha cada puesto, organización o proyecto para reforzar tus palabras clave y ampliar tu red.
- Incluye empleos a tiempo completo y parcial, con una descripción de las funciones que realizaste y, cuando sea posible, de tus logros. No te limites al cargo, la empresa y las fechas. Si encaja, describe también el contexto del empleador, por ejemplo, “una de las principales tiendas de alimentación independientes de la zona” o “un despacho de CPA de cuatro personas”.
- Si durante el tiempo dedicado al cuidado de tus hijos participaste en actividades de voluntariado, añádelas también. Puestos como secretaria de una banda escolar, presidenta del PTA y otros similares cuentan y aportan valor.
- También puedes incorporar actividades de negocio a tiempo parcial, como la venta de productos de Pampered Chef u otros. Explica de qué manera esa experiencia fortaleció tus habilidades comerciales.
Presenta cada una de estas experiencias como lo harías con un empleo estacional o parcial, desarrollando las habilidades adquiridas y los resultados obtenidos. A diferencia del currículum tradicional, LinkedIn no te limita tanto en el espacio disponible.
Cuidar de los hijos también es trabajo. En esta sección, algunas mujeres optan por incluir un apartado específico sobre su rol como madre. Estudios recientes han encontrado que las mujeres tienen más opciones de conseguir empleo cuando explican con claridad que su pausa laboral se debió a dedicarse a la crianza.
4. Sección “Acerca de”
LinkedIn ofrece más margen para presentarte que un currículum convencional. Úsalo.
Piénsalo como una carta de presentación. Redactado en primera persona (“yo soy” en lugar de “ella es”), este espacio te permite mostrar tono, personalidad y enfoque profesional. Bien trabajado, te ayuda a destacar frente a otras personas con formación y experiencia similares.
La clave es escribir con naturalidad y con intención, sin sonar rígida ni excesivamente formal.
5. Educación
Asegúrate de incluir todos los títulos, certificados y centros de estudio, incluso si no terminaste la carrera.
En este apartado puedes señalar que un grado está “en curso” e incluir los cursos completados. Añadir cada institución también favorece tu red de contactos, porque facilita que otros miembros de LinkedIn te encuentren y te relacionen con personas de esos mismos centros.
6. Sector y código postal
Estos datos ayudan a los reclutadores a entender en qué sector tienes experiencia y también mejoran tu visibilidad en las búsquedas. El código postal indica si estás dentro de una distancia razonable para desplazarte al trabajo.
Si planeas mudarte, conviene usar el código postal de tu futuro destino. Así, los empleadores de esa zona te verán como una candidata local.
Extra: personaliza tu titular profesional
El titular es la frase que aparece junto a tu foto cada vez que tu nombre se muestra dentro de LinkedIn, ya sea en búsquedas, grupos o resultados de contacto.
Es una de las partes más visibles del perfil y también una de las más valiosas para el posicionamiento. Si no lo personalizas, LinkedIn completará ese espacio con tu cargo más reciente.
No pongas “madre de dos hijos”. Es mejor usar palabras clave o cargos que reflejen el tipo de puesto que buscas. Recuerda la idea de Stephen Covey de “empezar con el fin en mente”: tu titular debe acercarte al empleo que quieres conseguir.
Paso 2: conecta y construye tu red
La verdadera fuerza de LinkedIn está en su capacidad para ayudarte a conectar con otras personas y ampliar tu red de contactos.
Conozco el caso de una madre que descubrió que la responsable de contratación de una empresa a la que se postulaba era la esposa del entrenador de béisbol de su hija. Ese vínculo le dio una oportunidad real de que revisaran su currículum entre cientos de candidaturas.
Empieza por tus antiguos compañeros, tus compañeros de universidad y tus supervisores, pero no te quedes ahí.
Para orientarte, puedes pensar en este tipo de contactos:
- Familiares
- Padres y madres del equipo de fútbol
- Personas de grupos de juego o actividades infantiles
- Amistades de Facebook
Haz una lista en una libreta con toda la gente que conoces y luego búscala en LinkedIn. Antes de enviar una invitación, asegúrate de que se trata de la persona correcta; aquí también ayuda contar con una foto de perfil clara.
La ventaja de LinkedIn es que te permite ver con quién están conectados tus contactos, lo que abre la puerta a nuevas presentaciones y posibilidades que quizá no verías por tu cuenta.
No olvides los grupos
Los grupos son un buen espacio para conectar con personas de tu sector, aprender y participar en conversaciones profesionales. LinkedIn permite unirte hasta a 50 grupos, así que vale la pena escoger los que estén relacionados con tu campo o con intereses afines.
Conecta también con antiguos compañeros y exalumnos
Del mismo modo que ocurre con los grupos, la sección de exalumnos de LinkedIn permite encontrar antiguos compañeros y filtrar por quienes viven en una zona concreta, trabajan en tu sector o están vinculados a empleadores objetivo. Seguir empresas y unirte a comunidades de tus antiguos centros de estudio también facilita volver a contactar con personas del pasado profesional.
Publicaciones: compartir o no compartir
No pases por alto esta parte de LinkedIn. En Facebook, tus amigos y familiares suelen saber bastante bien qué estás haciendo. En LinkedIn, una publicación cumple una función parecida, pero dentro de un marco profesional.
Eso sí: no confundas ambas plataformas. En LinkedIn conviene compartir, reaccionar y comentar con criterio profesional. En general, es mejor mantener un tono positivo y centrado en temas de trabajo, no en asuntos domésticos o cotidianos.
Puedes compartir, por ejemplo, que has colaborado como voluntaria en una carrera de 5K del Boys and Girls Club o enlazar un artículo que hayas escrito, o que hayas encontrado, y que demuestre tu conocimiento del sector. La plataforma también permite publicar textos largos, casi como entradas de blog, lo que puede ayudarte a ganar visibilidad, credibilidad y posicionamiento.
Usa esa herramienta con regularidad y con propósito: te ayudará a mantener tu perfil activo y a mostrar interés real por tu área profesional.
Lo esencial sobre LinkedIn para madres que se quedan en casa o que vuelven al trabajo
LinkedIn es imprescindible hoy en día. La forma de buscar empleo ha cambiado mucho en la última década, y esta red debe formar parte de cualquier estrategia seria. Mantener un perfil cuidado, actualizado y activo facilita que reclutadores y responsables de contratación te encuentren y te recuerden. Cuanto más constante seas, mayores serán tus opciones de conseguir tu próximo empleo.
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